La pesca con streamer en rio

Volver
  • 02 de febrero de 2017      Visto: 1757 veces

    La pesca con streamer en rio

    Es habitual pensar en la mosca seca cuando oímos decir: “pesca a mosca”. Hace unos años era casi la única modalidad que se practicaba con un equipo de sedal pesado. Poco a poco se fue introduciendo la ninfa como una alternativa a la mosca seca. Y hoy en día un pescador un poquito experimentado abre más la caja de las ninfas que la de las secas. Vale, es lógico si pensamos que las truchas obtienen más alimento bajo la superficie del agua que sobre ella. Un pescador completo también utilizará a menudo las efectivas moscas ahogadas, que tanta tradición tienen en nuestro país, en su variante clásica o en forma de emergentes.

    Ya hemos mencionado la seca, la ninfa y la ahogada. ¿Que nos falta por nombrar?... los streamers. Estas imitaciones tan atractivas y vistosas generalmente no salen del bolsillo de nuestro chaleco cuando vamos al río. Su puesta en escena se limita a lagos o tramos de río de régimen intensivo. ¿Por qué? Supongo que porque la trucha arco-iris tiene fama de “facilona” y la trucha común de “selectiva”. Y claro, la conclusión es fácil: lo que engaña a la arco-iris difícilmente lo hará con la común.

    Pues no es así. Aquel que utilice el streamer en los ríos donde tentaría a las pintonas con seca, ninfa o ahogada, se llevará una grata sorpresa si le concede la oportunidad de salir del banquillo y el tiempo necesario para demostrar su efectividad.


    Preparando lo necesario

    Preparando lo necesario

    Los montajes

    Estéticamente los montajes de streamers son generalmente llamativos y coloristas. También los hay realistas, que imitan pequeños pececillos. Otros consiguen un movimiento muy natural que incita a las truchas. Tampoco importa mucho si se parecen a un pez o no; el caso es que los montajes deben ir más o menos lastrados y utilizar los materiales adecuados. Los streamers destinados a la trucha se suelen montar con marabou, chenille (brillante o mate), tiras de conejo, bucktail y tiras brillantes (flashabou, cristalflash). En cuanto a los colores, los más efectivos son el oliva y el negro, solos o combinados con el crema, rojo, marrón o gris. Las tiras brillantes más utilizadas son las de color oro, plata y perla. No obstante, este no es un artículo sobre el montaje de streamers, pero podéis encontrar sin mucha dificultad fichas de montaje en las revistas de pesca o en  Internet.

    El equipo

    No se requiere ningún equipo especial para pescar la trucha en río con streamer. El equipo es el estándar: caña de 9 pies, línea 5. Aunque tratándose de grandes ríos y grandes truchas nos iría mejor una caña algo más larga y una línea 6. En cuanto al terminal utilizad mejor fluorocarbono; al ser invisible en el agua podréis utilizar diámetros más gruesos que los normalmente usados para la seca o la ninfa. Yo no me corto, utilizo un 18. Como os he dicho al principio la picada de la trucha al streamer es muy brusca, y nuestra reacción proporcional a la picada, con lo que la rotura del terminal en el clavado no es rara si se utiliza un 14 por ejemplo.


    Antes de empezar

    Antes de empezar

    Conducta de las truchas

    Para tener una primera idea del efecto que produce un streamer navegando a la vista de una trucha podemos pensar en la pesca con cucharilla. ¿A que imita una cucharilla? ¿Por qué las truchas atacan a la cucharilla? Estas dos preguntas se pueden formular también para los streamers. Hay dos posibilidades, y las dos son válidas. Una es porque el streamer le parezca a la trucha algo normal en su dieta, puede ser un pececillo, un renacuajo, una larva de libélula, etc., y se lo coma. Y la otra es que al ser la trucha un pez territorial, cualquier “cosa” que se adentre en sus cercanías es susceptible de ser atacado y expulsado.

    En cualquier caso, el streamer irrita a la trucha y despierta su agresividad, provocando para nuestra satisfacción una brutal picada.

    Un comportamiento a tener en cuenta a la hora de presentar nuestro streamer es que la trucha suele atacar a su víctima por el costado, para darle luego la vuelta y engullirlo por la cabeza.

    Para nuestro pesar, a veces vemos como la trucha se aparta cuando el streamer pasa cerca ella. Si la pintona no se asusta podemos seguir intentando provocar  la picada variando la recogida de la línea o decir eso de: “... es que la pesca no es una ciencia exacta”.

    Estrategia de Pesca

    Llega la hora de la verdad, estamos en un precioso río y tenemos preparado un streamer que nos da buenas vibraciones. El error típico es lanzar y lanzar a diestro y siniestro, intentando cubrir la mayor cantidad de agua posible. Las truchas dependiendo de su actividad estarán en un lugar u otro del río.

    Si hay eclosión de insectos (o es inminente) las truchas ocuparán sus puestos para cazar: al final de los pozos, detrás de obstáculos sumergidos, en los laterales de las corrientes, etc. Es entonces cuando todo intruso que penetre en su cazadero será atacado sin piedad.

    Por el contrario, si la trucha está inapetente se refugiará bajo las piedras o buscará el cobijo en las raíces y agujeros de las orillas. En este caso, deberemos ir a buscarlas y presentarles el streamer en la misma boca (aun a  arriesgo de perderlo) y confiar en que a la pintona le perturbe o moleste la presencia de nuestro streamer y decida morderlo.


    Técnicas de presentación y recogida

    Técnicas de presentación y recogida

    Una consideración previa hay que tener en cuenta acerca de los pececillos a los que tratamos de imitar con nuestro streamer, y es el modo en el que se le presenta a la trucha su posible presa. Uno de los motivos por los que un pececillo llama la atención de un trucha es porque esté herido. Esta situación no pasa desapercibida para la trucha que tiene una oportunidad de conseguir alimento fácil. El otro motivo es que el pececillo no advierta la presencia de una trucha escondida y se acerque a ella más de lo debido. Cuando la trucha salga a por él la reacción del pececillo será la huida despavorida.

    De esto se deducen dos maneras básicas de recoger o animar un streamer. La primera consiste en imitar a un pececillo herido, recogiendo la línea de forma lenta, intercalando pausas y dando tirones irregulares. Así imitaremos el movimiento errático y desorientado de la presa mal herida. Esta es una recogida anárquica, es decir, damos un tirón lento y largo, hacemos una pausa, luego 2 o 3 tironcitos cortos, otra pausa,... La otra manera de animar un streamer trata de imitar la huida del pececillo asustado al ver a la trucha. Esto lo conseguiremos dejando que la corriente lleve nuestro streamer hasta la zona donde sabemos o intuimos que se encuentra acechando la trucha, y a continuación le imprimiremos unos movimientos rápidos y enérgicos sacando a nuestra imitación de la zona de peligro.

    En cuanto a la presentación del streamer hay que tener en cuenta varios factores como el sentido del agua, la velocidad de la corriente, las derivas y las correcciones de línea entre otros. Por ello, y para no complicarlo mucho, voy a explicar como afrontar diferentes situaciones típicas, no son todas las posibles pero si las más habituales.

    Situación 1:

    Pescamos aguas arriba y llegamos al final de un pozo profundo. Lo mejor y más sencillo es lanzar hacia la cabecera del pozo, dejar profundizar el streamer y recogerlo a la velocidad de la escasa corriente, levantando la caña a medida que disminuya la profundidad. Esta situación es lo más parecido a pescar en un lago. Hay que prestar atención cuando saquemos el streamer del agua, pues ese movimiento ascendente puede darnos alguna sorpresa.

    Situación 2:

    Nos encontramos en una zona de aguas rápidas con rocas semisumergidas que dividen la corriente en dos. En estos lugares a la trucha le gusta situarse delante de la roca o a los lados. Nos colocamos enfrente del lugar donde intuimos que está la trucha. Lanzamos el streamer aguas arriba para que le de tiempo a profundizar antes de llegar a la roca. Vamos recogiendo el exceso de línea que la corriente arrastra y cuando el streamer llegue a la zona “caliente”  volvemos la caña en sentido contrario a la corriente y recogemos línea más rápidamente. Con este movimiento evitamos que le llegue el streamer de cabeza a la trucha y conseguimos mostrarle el lateral del streamer justo antes de huir (recordad que la trucha ataca a sus presas por el costado).

    Situación 3:

    Tenemos una corriente fuerte central y sus laterales de aguas más lentas o remansadas. En estos sitios a la trucha le gusta estar en esa zona de transición entre la corriente y el remanso. Primeros pescaremos nuestra orilla, retirados del agua y agachados, pescando aguas abajo. Lanzamos el streamer a la corriente, hacia el frente, y dejamos que la línea describa un arco obligada por la corriente. Cuando el streamer entre en la zona más lenta volvemos la caña aguas abajo obligándolo a nadar hacia la orilla. De este modo volvemos a conseguir que la trucha vea el costado del streamer. Repetimos este proceso bajando poco a poco.

    Para pescar la orilla opuesta, y siempre que la anchura del cauce nos lo permita, pescaremos también aguas abajo, metidos en el agua. Lanzamos el streamer ligeramente aguas arriba, en el remanso, y levantamos la caña o hacemos una corrección de la línea aguas arriba para dar tiempo al streamer a que se hunda y evitar una prematura deriva. Cuando el streamer se encuentre enfrente de nosotros le hacemos entrar en la zona de corriente volviendo la caña esta vez aguas arriba para conseguir que el streamer se le presente a la trucha de costado. Y volvemos a repetir el proceso bajando el río.

    Situación 4:

    En este caso se trata, como en la situación anterior, de pescar la orilla opuesta. Pero esta vez intuimos la trucha bajo unas ramas medio metidas en el agua o en unos escondites pegados a la orilla. Pescamos aguas abajo, lanzando el streamer enfrente de nosotros, estando la zona “caliente” algo más abajo. Con la punta de la caña bajada, acompañando la deriva y dando línea si es necesario favorecemos que el streamer entre bajo esas ramas o pase pegado a ese agujero. En ese momento sacamos el streamer con movimientos “temblorosos” de la caña hacia el centro y hacia abajo de la corriente. Así conseguimos imitar a un pececillo herido que trata de huir pero la corriente se lo lleva.

    Situación 5:

    Anchas vaderas de corriente uniformes y moderadas. En esta situación nos podemos imaginar al pescador de buldó lanzando su aparejo de ahogadas  45 grados aguas abajo y dejando que las moscas describan un abanico hasta la propia orilla. Esta técnica es muy parecida también la utilizada para pescar el salmón a mosca. Además, si habéis visto pescar a los americanos, fijaros que ellos pescan casi siempre aguas abajo. De esta técnica solo me queda deciros que acompañéis la deriva con un movimiento “tembloroso” de la caña y obliguéis al streamer a nadar hacia vuestra orilla; siempre hay que procurar que la trucha vea el streamer de costado.

    Situación 6:

    Por último reflejar una situación más que serían todas las anteriormente descritas pero aplicadas a riachuelos y arroyos con una anchura de cauce inferior a los 3 metros. Aunque parezca mentira, estos pequeños riachuelos también se pueden pescar con streamer. Cierto es que en estos arroyos las truchas no son muy grandes, pero con unos mini-streamer todo es posible. La idea es que se utilicen todas las técnicas descritas hasta este punto pero con una longitud de línea no superior a la longitud de la caña. Es algo así como pescar la ninfa a la polaca, de punta y en corto. En estas circunstancias es muy importante no ser visto por las truchas y pescar retirados del agua o agachados detrás de rocas y vegetación.